26 abr. 2015

Prototipos de fachadas

 

Prototipos

Como un paso común al final del proyecto de arquitectura y la ejecución material previa a la fabricación, como punto intermedio entre el mundo del papel y la materialidad, como elemento de enlace entre la imaginación y la puesta en obra… los prototipos a escala real son imprescindibles.

Sirven para validar la técnica y la forma así como para verificar hasta el último detalle. Por ello se construyen tramos de fachada completos, con todos los elementos, algunos de ellos simulados y la mayoría tal como está previsto. Se montan a pie de obra o en las estructuras reales de los edificios, en otras ocasiones en estructuras auxiliares en las fábricas, así pueden ser observados a cierta distancia, de día y de noche, con diferentes puntos de vista y en varios momentos de luz natural.
 
 
Son modelos que se colocan a cierta altura, en ocasiones sobre una estructura de soporte que permite que sean visitables también desde el interior, con los materiales y acabados del falso techo, las luminarias, las cortinas, con sus colores y texturas, que han de servir para recrear el espacio de la manera más fiel posible.


Desde el exterior hay que evaluar la planimetría de paneles y vidrios a tamaño real, la visibilidad, la reflexión de los diferentes materiales, los colores y la entonación del conjunto, así como los paneles opacos y los vidrios de visión con la interacción de las cortinas interiores.

  Los juegos de sombras, reflexión, color o transparencia y sobre todo la interacción de los diferentes componentes de la fachada en su posición y proporción real, se perciben por primera vez en su conjunto. Los arquitectos y la Propiedad vamos a descubrir, determinadas sensaciones, que por experto que uno sea, no se pueden percibir, si no es con un modelo a tamaño natural.

Este momento mágico de todo proceso de creación en el que se ajustan los detalles y se verifica la bondad de las decisiones o se corrigen, es fundamental para la calidad que se persigue. Los gamistas de perfiles, los industriales y los fabricante de todos los elementos de los sistemas que uno ya ha combinado en fase de proyecto, se ponen a prueba y es la manera imprescindible para que todas las partes validen la capacidad técnica del industrial y acuerden las soluciones definitivas a construir. Es un notable esfuerzo por parte de todos que reduce la incertidumbre del resultado final. Es en definitiva el final del proceso de diseño y a la vez el inicio de la fase de construcción.

Valdría la pena que esta de demostración de la lógica en el proceso de construcción, que llevan a cabo equipos de arquitectos como Estudio LAMELA*, GCA*, o TAC*, tuviese continuidad y hubiese acuerdos con la industria para que los modelos a escala natural, se trasladaran a los recintos de las escuelas de arquitectura, para que desde allí los alumnos pudiesen aprovechar esta magnífica lección de técnica que por falta de coordinación....suele acabar en la chatarra…
*Las imágenes de este post, corresponden a obras en Bruselas, Diagonal 22@ y calle Balmes de Barcelona respectivamente.